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martes 26, junio de 2007

No al cierre de Ciudad Abierta

Los trabajadores de Ciudad Abierta, la señal estatal de la ciudad, declararon estado de emergencia en el canal y se encuentran en asamblea permanente.

Luego de la polémica por los 14 millones y amenaza de cierre con lanzada por Mauricio Macri se está empezando a sentir el ajuste pedido por el candidato para emprolijar las cuentas después de la sobreejecución de partidas durante la última campaña electoral. Los famosos 1000 millones.

El pasado viernes 14, en vísperas de fin de semana largo, fueron dados de baja los contratos de seis trabajadores. En días anteriores se les informó a otros tres compañeros de trabajo que tenían contratos trimestrales que no les iban a ser renovados. El martes 19 fue despedida otra persona. Ya son diez. Las razones aducidas por la directora, Cecilia Hecht, es que hay una serie de proyectos que ya no se están realizando y, por lo tanto, “sobra gente”.

Ya se comunicó que los despidos continuarán y hay una lista negra de 10 despidos más. Esto se debe a que el canal se encuentra virtualmente parado desde hace dos semanas debido a que las partidas presupuestarias están congeladas. El responsable de dichas partidas es Oscar Feito, quien hace quince días intentó despedir a 18 personas en el área de Prensa y Difusión.

El Secretario de Prensa y Difusión está claramente intentando comenzar con un proceso de “limpieza” de contratos en su área. En nuestro caso, ¿querrá entregar un canal libre de contratos para que la próxima gestión pueda cerrarlo más fácilmente? ¿o será más bien su intención entregar una señal lista para ponerse a trabajar ya, con dinero liberado para nuevos contratos, un negocio llave en mano?

El objetivo de Ciudad Abierta, el canal público de la Ciudad de Buenos Aires, es el registro, la conservación y difusión de los variados aspectos de la vida ciudadana de la que todos somos parte. Día a día difundimos los acontecimientos culturales y sociales de la ciudad.

Pero la tarea de Ciudad Abierta no termina allí. Nuestro trabajo excede el efímero tiempo presente tan asociado a la televisión. En nuestros cuatro años de existencia, contamos ya con un amplio archivo audiovisual que es parte del patrimonio cultural y social de todos los ciudadanos.

En pos de hacer visible lo que muchas veces está oculto; en pos de preservar lo que de otro modo se desvanecería, creemos que es fundamental la existencia de un canal público que no se rija por el mandato del rating (dominado por el criterio del mercado).

Un canal público que proponga una alternativa de televisión en la que todos los ciudadanos encuentren su lugar. Un canal público, como espacio democrático de discusión. Un canal público que privilegie el intercambio de ideas y la conservación del patrimonio cultural. Un canal público que registre las acciones cotidianas de la Ciudad. Un canal público que sólo se rija minuto a minuto en cuanto al trabajo, pero cuyo horizonte llegue mucho más allá.

Por todos estos motivos y como ocurre en las principales ciudades del mundo, creemos que es justo defender la señal televisiva de la ciudad. En la disyuntiva actual, sostenemos que hay que revitalizar el canal y no despreciarlo.

En definitiva, los directores, productores, técnicos, editores y programadores somos sólo una parte de Ciudad Abierta. A la televisión pública la construimos entre todos.

Comunicado de prensa de los trabajadores de Ciudad Abierta