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jueves 22, enero de 2015

Vecinos del Barrio La Esperanza cortaron la autopista Cámpora para reclamar agua potable

Los vecinos del barrio La Esperanza de Villa Soldati realizaron un corte en la Autopista Cámpora, a la altura de la avenida Riestra, para exigir que el Gobierno porteño cumpla con el fallo judicial por el que fue intimado a brindar servicios de agua potable y recolección de residuos.

Vecinos del Barrio La Esperanza cortaron la autopista Cmpora para reclamar agua potable

Los manifestantes denunciaron que el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires envío un camión sisterna cargado "agua sucia y con sedimentos".

 
Los vecinos del asentamiento, en el que viven 500 personas, incluyendo 200 chicos, bloquearon desde las 8 la autopista en ambos sentidos para demandar que el Ejecutivo porteño acate la decisión del juez de feria Dario Reynoso, a cargo del Juzgado en lo Contencioso Administrativo 3, que la semana pasada ordenó que se garantice el suministro de agua potable mediante camiones cisterna y se realice la recolección de residuos, suspendida desde el 30 de diciembre.
 
“Reclamamos que el Gobierno de la Ciudad cumpla con lo ordenado por el juez que intimó a proveer de agua potable en tres días hábiles, algo que no cumplieron”, apuntó Maribel Gayoso, delegada del asentamiento que se formó en 2010 cuando un incendio de importantes dimensiones en el barrio contiguo Los Piletones dejó a muchas familias sin hogar.
 
La mujer, que vive en el lugar hace casi cuatro años, aseguró que como adelantaron que si no había respuesta iban a cortar la autopista "ayer a la tarde mandaron un camión cisterna con agua supuestamente potable y cuando empezamos a llenar las botellas vimos que el agua era turbia, muy oscura".
 
"El camión traía agua sucia, turbia y esta mañana cuando cortamos la autopista vino un camión nuevo con agua más trasparente, sin embargo al ponerla en baldes nos dimos cuenta que tiene sedimentos abajo. Queremos que alguien nos garantice que se puede tomar", afirmó por su parte Crisolina Dominguez, otra vecina que vive en La Esperanza hace cinco años.
 
La mujer, madre de una nena de 6 años, dijo a Télam que "esta haciendo mucho calor y los chicos no tienen agua ni para tomar ni para refrescarse; los doctores te dicen que se mojen la cabeza, que tomen mucho liquido y eso es algo que acá no podemos hacer".
 
"Para poder tener algún tacho con agua tenemos que levantarnos a las 3 o 4 de la mañana que es el horario en el que más o menos se puede sacar algo" señaló Dominguez.
 
Los vecinos reclaman que el barrio sea censado e integrado en obras de ubanización para contar con agua potable, cloacas, instalación eléctrica, y servicio de recolección de residuos.
 
Según Gayoso el gobierno porteño desoye estos pedidos ya que no están reconocidos institucionalmente como barrio y por eso pidió a las autoridades que hagan un censo que les permita "contar con los servicios esenciales que se necesitan para vivir".
 
Joaquin Tuñez, abogado de la Corriente Política 17 de Agosto, organización que acompaña el reclamo, explicó que "en el 2010 una cautelar ordenó el reconocimiento judicial del barrio; es decir que un juez venga y vea las condiciones en las que viven los vecinos, y también ordenó el abastecimiento de agua potable y la recolección de residuos".
 
"Como el Gobierno de la Ciudad hizo oídos sordos a esta orden en 2012 se hizo una nueva presentación exigiendo el cumplimiento de esa cautelar y el juez reiteró que el gobierno tenia que hacerse cargo, sin embargo tampoco obtuvimos respuesta", añadió.
 
"En noviembre de 2014 volvimos a hacer una presentación y el 12 de enero pasado el juzgado de feria nos da la razón y vuelve a ordenar que la Ciudad se haga cargo del agua potable, y el 15 de enero ordena que también se haga cargo de la recolección de basura, dando un plazo de tres días hábiles que se cumplieron ayer", completó el letrado.
 
Pese a esta intimación, el macrismo dilata una solución lo que agrava las condiciones sanitarias del asentamiento donde no hay recolección de residuos desde el 30 de diciembre pasado.
 
"Queremos que nos incluyan y no que nos excluyan", manifestó otro delegado identificado como Ariel.
 
"Ya estamos cansados que nos den vueltas y que el gobierno de la Ciudad siga ignorando que este barrio existe, que esta acá y que hay más de 500 personas viviendo en el", concluyó.
 
Fuente: Télam