Noticias

martes 25, julio de 2017

Una Boca que no calla, rapea

El sábado 3 de junio, en el anfiteatro de la Plaza Malvinas, se realizó una nueva edición de Familia Hip Hop Festival. Un espectáculo donde jóvenes y adolescentes sueltan, en cada fraseo, emociones, pensamientos y experiencias. Texto y foto: Fabiana Montenegro

Una Boca que no calla, rapea

 El hip hop es un estilo que, a primera vista, podría considerarse sencillo; sin embargo, la inteligencia desplegada en las rimas y el nivel cultural que se plasman en sus letras demuestran que no es así. Para hacerlo bien, se requiere de talento y de una gran sensibilidad. Así lo hicieron saber todos los artistas que pasaron por el escenario de Plaza Malvinas durante el Familia Hip Hop Festival, y la banda de pibes que, desde temprano, agrupados espontáneamente en rondas de cuatro o cinco, se desafiaban rapeando en una especie de entrada en calor para soltar la lengua y los gestos, de cara a la batalla free-style con el objetivo de clasificar como campeón en “Hablemos de rap”. El jurado estuvo compuesto por Pedro Peligro, Juan Ortelli, Trueno, Chino y Misionero. El ganador fue El Martha y el otro finalista, AES 1.

 
Sana, integrada por Maxi Ruggiero y Gerardo Montes de Oca, fue la encargada de abrir el show. La legendaria banda tiene sus orígenes allá por los noventa, cuando la cultura del hip hop recién empezaba a crecer en Argentina.  “Somos cuarentones”, dijo uno de los raperos, “espero que puedan entender la letra”, y arrancaron con una canción dedicada a su hermano de quince años, que falleció víctima del alcohol y las adicciones, pero también –como lo hizo saber en la presentación- víctima del sistema.
 
Pasado el mediodía, la plaza se había comenzado a llenar de jóvenes, en su mayoría adolescentes del barrio, y de algunas familias que, en compañía del mate, se acomodaron en las gradas del anfiteatro para deleitarse con el espectáculo y la ambientación musical a cargo del Dj Mokson.
 
Más tarde, también estuvieron presentes Comuna Cuatro, Undermc, Fzero, Revelación Mc’s y Mario Castro, uno de los primeros raperos de La Boca, que acompañó todas las ediciones del festival y se destaca por hacer un estilo de rap que se llama G. Funk desde el barrio.
 
Muchas de las letras abordan, con inteligencia para rimar, vivencias personales, hablan de “drogas, caño y alcohol”, pero también invitan a “luchar por nuestros sueños”, a soñar con un cambio colectivo porque “el hip hop es comunidad”.
 
Y porque el hip hop es comunidad, durante el festival –además de disfrutar de la música y de comidas veganas, panchos y deliciosas arepas- se recolectaron donaciones de alimentos no perecederos, ropa y libros para los comedores del barrio, entre ellos Casa Rafael.
 
Mientras, más de veinte pintores -coordinados por El Meta, del colectivo artístico Sur Capital Clika- grafiteaban en vivo el paredón del ex frigorífico Pampa.
 
 
Los talleres de Inti Rap
“Profe, te queremos rimar algo”, le dice una de las nenas a Inti Rap, apenas llega a Casa San, el lugar donde desde hace unos meses, el rapero, organizador del festival y maestro de ceremonias (MC en la jerga hip hop) da clases a un grupo de entre diez y quince chicos de varias edades, todos los martes a las 18.30 hs.
 
Inti les habla de las rimas asonantes y consonantes, de la importancia de conocer el significado de las palabras, de ampliar el vocabulario, y de los elementos de la cultura hip hop. “El origen del hip hop –dice-  fue en el Bronx, ese barrio de negros de Nueva York”. Uno de los chicos lo interrumpe: “no se dice ‘negros’”. Inti le explica que el problema no es la palabra sino el acto de discriminar. “El hip hop es todo lo contrario de eso. Nace de la mezcla y las fusiones, contra la discriminación racial. No entiende de fronteras, nos hace unirnos”, agrega.
 
Dueño de una paciencia infinita y, a la vez de rigurosidad, Inti Rap –que se presentará en el Teatro Gran Rex el próximo 24 de julio- continúa la clase convencido de que “la improvisación es algo fundamental para todos los jóvenes que se quieren expresar y encuentran en el rap una herramienta para drenar sus emociones, sus pensamientos y experiencias”.