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viernes 1, diciembre de 2017

Más torres y menos espacios verdes en el barrio

Al ritmo del negocio inmobiliario, la Legislatura aprobó el proyecto que permite construir edificios de hasta 75 metros de altura y 30 pisos en los terrenos del viejo club de tenis Darling en La Boca donde los vecinos reclamaban un espacio verde abierto a la comunidad.

Ms torres y menos espacios verdes en el barrio

Con los votos del interbloque Vamos Juntos y del Frente Renovador, se aprobó una excepción en el código urbanístico de la Ciudad que permite la construcción, en esa zona, del complejo de Torres Catalinas II. “La Boca perdió una gran oportunidad para diseñar un espacio público en un barrio con emergencia tanto habitacional como ambiental”, dijo a PáginaI12 el presidente del Observatorio de la Ciudad, Jonatan Baldiviezo.

Para los vecinos de La Boca, las horas estaban contadas. El 8 de septiembre, los legisladores porteños de Vamos Juntos habían aprobado, en primera lectura, una rezonificación de tierras del predio delimitado por las calles Gualeguay, Espósito, Azopardo y las avenidas Brasil e Ingeniero Huergo. La audiencia pública, pautada para noviembre, supuso una nueva ilusión para la comunidad de concretar lo que siempre soñaron: un espacio verde, con actividades sociales y culturales. 

El convenio aprobado ayer al mediodía por la Legislatura porteña –con 33 votos positivos y 26 en contra– dispone un acuerdo de la Agencia de Administración de Bienes del Estado y el Gobierno de la Ciudad para que se modifique el convenio urbanístico y así, levantar torres con un límite de 75 metros de altura para cada edificio y no más de 30 pisos. La zona en cuestión abarca una parcela del club Darling, un predio de Nación que funcionaba como depósito de combustibles y gran parte de los árboles que daban color a la zona. En el boceto original del Gobierno porteño, la intención de construir nuevas torres también incluía al territorio de los Quinchos, un lugar de y para los vecinos del barrio. Debido a las quejas, el ejecutivo porteño debió dar marcha atrás con el plan original y en el texto aprobado, la zona en cuestión quedó convertida en “urbanización parque”.
 
“Es sencillo. El Gobierno porteño modifica las leyes para permitir las construcciones, el Gobierno Nacional vende las tierras y el desarrollador las compra para hacer su negocio, haciendo así torres de lujos a las que  no podrán acceder los vecinos”, indicó, en plena sesión, Carlos Tomada, presidente del bloque Frente para la Victoria. “¿Cómo puede ser que a la zona de La Boca que carece de espacios verdes se le quite la posibilidad de un espacio de recreación?”, agregó Laura Marrone, del FIT.
 
Para el Club Darling, una institución centenaria, este cambio en la normativa urbanística puede significar el fin: en el predio habilitado para construir hay tres canchas de tenis, una de fútbol, un gimnasio y el estacionamiento. “Nos quitan casi un tercio del club y nosotros subsistimos todo a pulmón. Pero no va a quedar así, vamos a hacer una presentación porque se está avasallando la Ley Nacional de Clubes de Barrio, que da protección especial a las entidades deportivas que funcionan sobre terrenos del Estado”, dijo a este diario, Daniel Calabrese, presidente del Darling.
 
Fuente: Página 12