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miércoles 10, octubre de 2018

Represión y xenofobia sistematizada contra los vendedores senegaleses

Luego de que una vendedora ambulante muriera  atropellada por un colectivo cuando escapaba de un control policial, el Secretario General del Sindicato de vendedores libres, Omar Guaraz, denunció al Gobierno porteño como “el máximo responsable de los secuestros institucionales, de los robos y ahora de las muertes de nuestros compañeros”.

 

Represin y xenofobia sistematizada contra los vendedores senegaleses

El domingo una vendedora ambulante, María Barrenechea, murió atropellada por un colectivo en el cruce de Perón y avenida Pueyrredón, cuando huía de los oficiales de la Comisaría 7 y de agentes del Ministerio de Espacio Público, que pretendían requisarle su mercadería.

Estas prácticas de abuso son cotidianas y el ensañamiento crece cuando se trata de extranjeros: los requisan, golpean y detienen sistemáticamente desconociendo en muchos casos cualquier tipo de legalidad. 

El titular del Sindicato de Vendedores Libres, Omar Guaraz, emitió un comunicado en el que señaló al gobierno porteño como “el máximo responsable de los secuestros institucionales, de los robos y ahora de las muertes de nuestros compañeros”.
 
Guaraz dijo que María Barrenechea “estaba escapando para evitar una detención o el secuestro de sus escasas pertenencias” y remarcó que “ya había sido detenida con anterioridad y en reiteradas ocasiones robada su mercadería y pertenencias”.
 
“Miles de vendedores y a diario escapan para no ser presos o robados. El instinto de conservación los lleva a vivir situaciones extremas, provocadas por un Estado terrorista que se afianza inexorablemente en la Ciudad, que se descarga letal ante un vasto sector y que se extenderá a todos en pocos días”, afirma la misiva.
 
Guaraz remarcó que “la Policía de la Ciudad y el grupo de tareas institucionalizado en el que se ha transformado el ministerio de Espacio Público, salen a diario por orden del jefe de Gobierno, Horacio Rodríguez
 
Larret,a a detener ilegalmente vendedores, ser acusados de delitos que no cometieron para encarcelarlos por días para disciplinarlos y robarles su mercadería, única herramienta de trabajo que garantiza la subsistencia de miles de trabajadores”.
 
Fuente: Diario Z