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martes 11, diciembre de 2018

Otra muerte en un taller clandestino de Mataderos

Mariana Ramos de 11 años murió ayer en un incendio en el inmueble de Cañada de Gómez al 2700, donde vivía con sus padres y un hermano en una de las habitaciones de la casa que funcionaba como taller clandestino. 

 

Otra muerte en un taller clandestino de Mataderos

Cuando comenzó el fuego, la madre logró sacar al hijo pequeño, pero al volver por la niña, no pudo ingresar porque las llamas eran más intensas, informó la agencia de noticias local ANSOL.

“A las 9 de la mañana se originó el incendio en una de las habitaciones de la casa donde funcionaba el taller, no se sabe bien si fue un corto por un arbolito de Navidad  o una espiral para mosquito, aún esperamos el resultado de las pericias. Habían estado dos meses sin trabajo y había llegado un corte que lo pensaban trabajar esta semana”, contó Juan Vazquez, responsable del área textil de CTEP en la Ciudad.

“La cuestión es recalcar que el Estado es responsable. Si se pusiesen a controlar toda la producción de las fábricas y las condiciones en las que se trabaja sería fácil que se termine este tipo de incendios. De las últimas nueve muertes, ocho fueron menores de edad, y además una persona que estaba embarazada”, expresó Vazquez.
 
Mariana era alumna de la Escuela 7 del Distrito Escolar 13, en Mataderos. “En el barrio las escuelas están haciendo colectas para el velatorio, porque los padres no tienen ni para pagar la Sube”, dijo a Nueva Ciudad Carolina Brandariz, secretaria de Géneros e igualdad de oportunidades de UTE/Ctera, y responsable del Distrito 13.
 
Y remarcó que se apunta a exigir “condiciones dignas de trabajo, porque más ajuste es más precarización y muerte, como en este caso”.
 
Brandariz relató que la familia de Mariana “trabajaba en un taller clandestino, con garantías nulas por parte del Gobierno de la Ciudad”.  Y recordó que ya son nueve los casos fatales en talleres clandestinos en territorio porteño: seis de Luis Viale 1269 (cinco de ellos, menores) en 2006; luego las muertes de Rodrigo y Rolando, hermanitos fallecidos en un taller clandestino de Flores en 2015, y el nuevo caso de Mariana, que se suma a la trágica lista.